Hombres adultos plagiando a chicas
Septiembre 11, 2007 at 4:31 pm | In pop, versiones | Leave a Comment
Visto el follón que tuvo George Harrison con el affaire “He’s So Fine” – “My Sweet Lord”, da la impresión de que Neil Young fue un poco temerario sacando canciones como ésta (si no funciona el link, por favor avísenme). Claro que es probable que Young nunca haya sido una presa tan apetecible para demandas legales, ni haya tenido un manager tan hijo de puta como el de Harrison.
Me voy al campo
Septiembre 10, 2007 at 7:15 pm | In blues, versiones | Leave a CommentA finales de los 60, San Francisco no era el mejor sitio para una banda de blues y boogie pesado como Canned Heat. Sin embargo, sin llegar a ser grandes protagonistas, tuvieron un buen papel en la perrofláutica escena del momento. Tocaron en las salas y participaron en los festivales que con el tiempo se han convertido en referencias de la época.

Seguramente canciones como “Going Up The Country” contribuyeron mucho a integrarles en la “in crowd”: rechazo de la vida urbana, vuelta a la naturaleza, huída del stress… Pero Alan Wilson y Bob Hite no se inspiraban en el “flower power”: lo que estaban haciendo era una relectura de un viejo blues rural (si no funciona el link, por favor avísenme), que sin duda conocían como grandes coleccionistas de discos que eran. Gracias a las recopilaciones que cuelga la gente de eldiablotuntun.com, es posible comparar los dos temas y volver a la conclusión de siempre: está todo inventado desde hace mucho.
The Ballad Of Big Joe And Phantom 309
Septiembre 9, 2007 at 11:08 am | In historias, versiones | Leave a CommentCantar una canción se parece en muchas cosas a contar una historia. Hay que captar la atención del público, crear el ambiente adecuado, saber mantener la tensión… Bob Dylan aprendió esto muy bien cuando se metió en los ambientes folkies de Greenwich Village, él mismo lo dice en sus memorias, y se nota en sus discos. Es muy patente en “John Wesley Harding”, pero también en sus temas más ácidos. Por ejemplo, “My Back Pages” parece una recopilación de imágenes efectistas puestas en fila, sin llegar a ningún sitio. Pero hay un orden, un principio y un final, tal vez no un planteamiento-nudo-desenlace en sentido estricto, pero sí, en definitiva, una historia.

Tom Waits también tuvo esto muy claro desde sus principios: contar historias era la función principal del beatnik de resaca peremne que había decidido ser. Y donde esto es más evidente es en “The Ballad Of Big Joe And Phantom 309” (si no funciona el link, por favor avísenme), simplemente porque este tema es más una historia que canción. Incluso en la grabación de Red Sovine la letra no está cantada, ni siquiera recitada, simplemente narrada, y más aún en las versiones de Waits. Pero la secuencia de acordes C-Em-F-G de fondo encaja con la letra y lo que se está contando, es una canción al fin y al cabo. Ideal para Xabier Moreno, por cierto, como puede escucharse en su “Pioneros” sobre Tom Waits (a fecha de hoy todavía no está colgado, a ver si algún día). Y también puede ser un cuento estupendo para reuniones de familiares y amigos, si el ambiente es propicio y se dejan.
Algunas notas sobre el sampleo
Septiembre 7, 2007 at 11:56 pm | In versiones | 2 CommentsEn 1990, toda una generación de punk rockers nacidos quince años tarde no daban crédito a sus oídos. Por la radio sonaba a todas horas un simpático tema bailongo, “Dub Be Good To Me”. La canción tenía un ritmillo de batería simple pero efectivo, un teclado sincopado a lo reggae, una voz femenina agradable, algo de hip hop e incluso un solo de trombón. Pero lo que sacaba de quicio a aquellos jóvenes era la línea de bajo, un corta-pega descarado de “The Guns Of Brixton” de los Clash, con los ruiditos de velcro y todo ¡Sacrilegio! ¡Profanación! Al poco tiempo se supo que la melodía de la voz (y el título) también estaba copiada, en este caso de un grupo ochentero, la SOS Band. Incluso hay algún listo listísimo que ha identificado las notas de una armónica que suena de fondo. Para comprender el contexto en que ocurría todo esto, téngase en cuenta que, en el top 1 de Billboard, “Dub Be Good To Me” fue precedida por “Tears On My Pillow”, de Kylie Minogue, y sucedida por “The Power”, de Snap! (Wikipedia, claro). El videoclip también ayuda a recordar la época.

El padre de este mejunje (si no funciona el link, por favor avísenme) no era otro que Norman Cook, el cerebro detrás de los Beats International. Resulta curioso lo inocente y simple que suena el tema, comparado con las apabullantes producciones y remezclas que hace estos días. Por desgracia, la historia tiene un final triste. Recientemente unos productores italianos dieron otra vuelta de tuerca al invento, y mezclaron todo con “Every Breath You Take”, haciéndolo inescuchable. Y por si esto fuera poco, el sinvergüenza de Puff Daddy (ETA mátalo!) ha tenido que dar su toque personal al tema, y ha sacado una remezcla más vomitiva todavía. Pero bueno, queda el consuelo de que todavía hay quien le da buen uso, como DJ Shadow en su sesión para Solid Steel.
Es sabido que los discos de James Brown son los más sampleados con diferencia. En una entrevista le preguntaron quién era su favorito entre los que reciclaban sus grabaciones, contestó que Mc Hammer, no porque le gustase su música (¿la habría escuchado?), sino porque era el único que había pagado los royalties. Se lo tomaba con filosofía: “I’m the most sampled and stolen. What’s mine is mine, and what’s yours is mine, too … I got a song about that … But I’m never gonna release it. Don’t want a war with the rappers. If it wasn’t good, they wouldn’t steal it. ”. De las canciones de James Brown, la más sampleada es “Funky Drummer”, y seguramente el mayor éxito conseguido a partir de ese trocito de batería de Clyde Stubblefield fue “Loser” (Beck, otro sampleador voraz, a menudo con buenos resultados, alguna vez pasándose de la raya).
¿Samplear vale siempre? En cualquier caso siempre debe hacerse para obtener un producto nuevo, no un refrito ni una horterada infumable (va por tí, Puff Daddy). Si es mejor, peor o simplemente distinto del original es cuestión de gustos. Hay una élite de verdaderas enciclopedias humanas de riffs, ritmos, redobles, BPMs y todo tipo de recursos sonoros que desde hace años (Brainfreeze tiene ya una década) están sacando temas totalmente nuevos a partir de trocitos (Ultramagnetic MC’s, Eric B & Rakim, todo lo había delante y lo que vino detrás). Es cierto que son más “recopilaciones de sonidos” que canciones propiamente dichas, pero muchas veces el resultado es tan estupendo que, aunque no todo puede ser bueno, vale la pena gastar tiempo en escucharlo.
Carol Kaye habla de Brian Wilson
Septiembre 2, 2007 at 10:29 am | In bajo, mitos | Leave a CommentLos miembros de la “Wreckin’ Crew” fueron los mejores músicos de sesión del panorama de Los Ángeles durante los años 60. Se trataba de unos excelentes profesionales que tenían un dominio total de su instrumento, muy eficientes en el estudio, muy buenos trabajando en equipo y, si era necesario, capaces de aportar algo propio a lo que se estuviera grabando. La bajista Carol Kaye fue uno de ellos, y nos podemos hacer una idea de su nivel echando un vistazo a algunos de los discos en los que participó en su día: “Freak Out!”, “More of the Monkees” (jejeje), “Pet Sounds”. También trabajó con Phil Spector, Sam Cooke, Quincy Jones y muchos otros. Desde aquí puede descargarse un tema instrumental en el que Carol demuestra su pericia (si no funciona el link, por favor avísenme).

Son muy conocidas las historias acerca de la enfermedad mental de Brian Wilson y su derrumbe nervioso. Mi favorita es una anécdota en la que Brian consigue espantar a los mismísimos Iggy Pop y Alice Cooper con sus excentricidades, una tarde que se le habían acoplado al salir de una fiesta. También se dice que estuvo un año encerrado en su cuarto, alimentándose sólo de caramelos, convencido de que le querían envenenar. Se ha escrito mucho sobre cómo le afectó el trauma infantil causado por los malos tratos de su padre (éste era el tema central de una película sobre los Beach Boys que se grabó para televisión). Y por supuesto, está su obsesión patológica por superar a los Beatles, cómo “Pet Sounds” fue su esfuerzo definitivo por hacer algo mejor que “Revolver”, y cómo “Sergeant Pepper’s” supuso el golpe final a sus maltrechos nervios. Y la necia droga, que tan a menudo está presente en casos como este.
Carol Kaye da una visión un poco distinta sobre Wilson. Un talento enorme, un productor con las cosas muy claras, una persona con la que era muy agradable trabajar, un perfeccionista (eso no es una sorpresa)… Y nada de crapulismo en las sesiones de grabación, como mucho una cerveza, y lo más ’salvaje’ a lo que se llegó fue ponerse los cascos de bombero que se pueden ver en algunos videos de la época.
“Brian Wilson was a continually growing talent. His first dates were pleasurable, sort of the usual surf dates but they grooved a little better than most. Then he would bring in tougher and tougher music, more deeper songs to record (only 1 per date, usually several takes, and he’d experiment a lot from the booth, having the guitars try this and that, changing the music a little, but experimented with sounds too). He was always great to work for. Dynamic, strong, sense of humor, and self-assured at all times. He also respected us, and our opinions of his music, think he enjoyed writing more and more just to show us what he could do, and it all worked out. He sure had our respect and still does, he’s quite a guy, quite a talent.”
“He had fun with recording AT ALL TIMES! He was masterful, totally at ease being a producer, knew exactly what he was doing and totally enjoyed it. A view totally IGNORED on the recent A&E documentary….which did NOT catch that great side of Brian at all.
Brian has a great sense of humor too, will put people “on” at the drop of a hat. And btw, I NEVER EVER saw Brian being a “wimp” at all, just the opposite.”
Lamentablemente, la vida de Brian después de 1966 invita a tener sospechas fundadas de que en realidad no era una persona muy estable. Por lo menos, su recuperación durante los últimos años parece dar un final feliz esta historia, algo de lo que muchos de sus contemporáneos no han podido disfrutar.
Referencias:
http://abbeyrd.best.vwh.net/carolkay.htm
http://www.thesmileshop.net/history_carol.html
http://www.geosound.org/carolkayeinterview.htm
http://www.earcandymag.com/carolk.htm
http://www.united-mutations.com/k/carol_kaye.htm
http://www.richieunterberger.com/kaye.html
http://www.nybooks.com/articles/18264
Aquí hay un video (reciente) de Brian con Carol tocando ‘Good Vibrations’.
Episodio piloto
Septiembre 1, 2007 at 9:22 am | In funk, versiones | Leave a CommentPor la presente, queda inaugurado este blog.
Cualquiera que tuviera uso de razón y acceso a la MTV en los años 80, recordará esta estupenda canción de Cameo, ‘Word Up’. Imposible borrar de la retina los ajustados leotardos del cantante, y sus increíbles gayumbos de látex rojo:
‘Rewind!’ es una colección de versiones variadas, que en su cuarto volumen incluye una bonita lectura de este tema: Willis – Word Up! (si no funciona el link, por favor avísenme). Si algún alma generosa quiere comprar el disco, están editados por Ubiquity.
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